El partido del domingo pasado (día 4) constituyó un buen ejemplo de lo que no se debe hacer. Creo que todos fuimos conscientes de la apatía general que presentó el equipo, y que con esa manera de actuar en un campo de fútbol no vamos a ganar ni un partido (a nadie, por muy flojo que sea el contrario), y lo que es peor, se nos van a quitar las ganas de seguir jugando...
Lo dejo ahí, espero que sea un punto de inflexión, y que a partir de este partido al menos salgamos a jugar con ganas y con un poquito de hambre y de tensión.
En cuanto al resultado, perdimos 2-0 con un equipo malo, malo, malo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario